Libros electrónicos, Kindle e iPad

donde lees tus libros. Dispositivos electrónicos o papel

Me encanta leer, me encantan los libros. Es una actividad mágica, embriagadora, adictiva… No lo hago tanto como me gustaría, probablemente por la “lucha” constante del día a día… trabajo, hijas, … y más trabajo e hijas ;)…

Amazon

Desde siempre miré con recelo los dispositivos e-reader y el formato y concepto de libro electrónico. Los consideraba una amenaza a esa magia que creaba el papel.

Pero, hace un año, desconozco los motivos, captaron mi atención y empecé a investigar.

Desde entonces he estado valorando diversos dispositivos de e-reader (Papyre, Sony, Kindle, etc). Finalmente, tras mucho cavilar, llegué a la conclusión de que el mejor era el Kindle de Amazon.

Tal vez lo que más me gustó fue el “ecosistema” que Amazon ha creado entorno a sus dispositivos. Lo cierto es que es una compañía que ha terminado por agradarme.

Me recuerda mucho a Apple, incluso su propio CEO Jeff Bezos desprende carisma al estilo de Steve Jobs (el señor lo tenga en su… ¿iCloud?).

Por supuesto, el Kindle también tiene sus inconvenientes y limitaciones con respecto a los otros readers, pero finalmente es el que más me convenció. No lo compré.

Honestamente, a pesar de que me gustaba, entendía que, teniendo ya mi iPad, era un capricho comprar un Kindle y llevar otra “tabletita” en la mochila. Así que tuve que contenerme.

Leer en el iPad

Hace 6 meses decidí empezar a leer en mi iPad y probar la experiencia de leer un libro electrónico (cosa que hasta entonces detestaba en pro del papel). Después de todo podía usar la aplicación iBooks o la propia de Kindle y así valorar la experiencia.

He de reconocer que quedé gratamente sorprendido de la experiencia de lectura desde el primer momento y 6 meses después estoy encantado de leer libros en el iPad. No hago más que verle ventajas. Y eso que también encontré dificultades.

Principalmente la pantalla de mi iPad. Es de una calidad increíble sin ser retina, pero lo cierto es que tiene muchos reflejos que incomodan la lectura, por lo que debes corregir la posición de la tablet ante tus ojos para evitar los reflejos según la iluminación de la habitación en la que estés.

Por supuesto si lees en un espacio abierto, a plena luz del sol, la cosa se complica y es mucho más incómodo.

Otro inconveniente es el cansancio. Al ser una pantalla retroiluminada cansa la vista mucho más que el libro en papel (claro que paso muchas más horas al día delante de la pantalla de un ordenador o delante de la pantalla de la televisión).

Finalmente, el tercer y último gran inconveniente que percibí, es el peso. Para mi gusto el iPad es demasiado pesado. Aunque la verdad, hay libros bestseller en papel que pesan más que el iPad (Los pilares de la tierra, el señor de los anillos, …).

Y el Kindle

Pese a mi satisfacción, casi plena, con el iPad como dispositivo para la lectura de libros electrónicos, he de reconocer que me seguía sintiendo atraído por el Kindle. Ejercía una poderosa y misteriosa fuerza de atracción sobre mía, que anulaba cualquier atisbo de raciocinio en mi mente, ignorando los sistema de contención del gasto de mi córtex.

Aprovechando una estancia lúdico-festiva y estival este verano en Fuengirola (sede nacional del turismo jiennense) visité una tienda Worten cercana. Casualmente Worten es la única cadena de tiendas físicas en España que comercializa los modelos Kindle de Amazon.

Decidí ir allí a pasar una tarde entre tecnología… ¡No decidí ir a El Corte Inglés! ¡No decidí ir a Urende! ¡Ni a MediaMarkt!… no, no, no… ¡Decidí ir … a WORTEN!

El invisible, pero todopoderoso “rayo tractor” del Kindle me había alcanzado, el final estaba cerca y era, … inevitable.

Y allí estaba yo, frente a una montaña de cajitas de cartón, con forma de prisma, con la serigrafía del logotipo de la sonrisa de Amazon y la fotografía del Kindle en la cara frontal. Miré la torre de cajitas de arriba abajo.

Estaba protegida por una vitrina de seguridad que la resguardaba de las manos osadas de los clientes. Se me acercó un dependiente con un polo rojo y se me quedó mirando, sonriendo. Respondí su mirada y escruté su cara.

Comenzamos a comunicarnos sin hablar durante unos segundos… ¡nuestras neuronas se sincronizaron! Finalmente dijo, … -“lo siento, no puedes probarlo en tienda”. -“Oh… ¡qué decepción!… no tengo claro cual llevarme” -respondí-. -”Pero puedes llevártelo a casa y tienes 15 días para devolverlo si no te gusta”.

Esas palabras aliviaron mi pesadumbre y una musiquilla de violín comenzó a sonar en mis pabellones auditivos. Era el preludio de una compra anunciada. Tras unos minutos de análisis, opté por elegir el modelo más básico (99€) y dejar para otro momento, si la experiencia era satisfactoria, el modelo touch (con un precio sensiblemente mayor).

Testeando el Kindle

Llegué al apartamento con mi flamante Kindle bajo el brazo, eufórico y exultante… y no pude usarlo hasta la noche, debido a que no tenía carga. Y a partir de ese momento comenzó el test.

Como dispositivo monodedicado, el Kindle es una maravilla. Su extrema ligereza llama poderosamente mi atención. Se siente muy bien en las manos, o más bien en una sola mano.

La pantalla de E-ink es increíblemente impresionante y satisface con creces la experiencia de lectura. La duración de la batería es sorprendente, aún con el wifi conectado.

Y la fluidez del ecosistema Amazon me cautivó, .. sincronización, disponibilidad de libros en la nube, descarga al dispositivo, sistema de compra desde el Kindle, notas, comentarios, marca de lectura, última página leída, diccionarios, salvapantalla, sistema de conversión de libros a través de envío a dirección de mail… han hecho un gran trabajo.

Sin embargo ocurrió lo inevitable…

El Kindle es un dispositivo extremadamente sencillo, casi rudimentario. Tal vez por eso llamase tanto mi atención. Pero a la vez, ése es su mayor inconveniente para mí (lector acostumbrado al iPad). Estoy dispuesto a hacer ciertos sacrificios, propios de un dispositivo monodedicado.

Soy consciente de que el resto de usos son experimentales (navegador web, blogs, audiolibros -en el modelo touch-). Pero lo cierto es que me topé con aspectos que requieren una mejoría, … la mayoría de ellos insignificantes, pero sumados todos me incomodaban.

Sólo puedes leer en formato Kindle, si tienes algo en otro formato habrás de convertirlo. La pantalla me agradó desde el principio pero, … sufrí el efecto de “letra fantasma” que consiste en que, al cambiar de página, permanecen difuminadas alrededor de las letras las sombras de los textos de la página anterior… como si fueran restos fantasmas de letras.

Este efecto fue identificado en los primeros modelos y se supone que había sido resuelto con actualizaciones de software posteriores, pero actualicé el software y el problema persistía, hasta el extremo de ser bastante incómodo en la lectura.

Eché en falta, paradojas de la vida, la iluminación de la pantalla. Y es que ya me había acostumbrado a leer en una habitación con poca luz gracias al iPad, regulando su brillo o con el modo nocturno de lectura de la Aplicación de Apple iBooks.

Pero lo que realmente me decepcionó fue la manera de interactuar con el Kindle. En un libro en papel me comunico con él al pasar la página físicamente. Representa el avance de la lectura, el avance del contenido de la novela hacia el desenlace.

En el iPad avanzo de página deslizando el dedo, … veo cómo la página se dobla dando paso a la siguiente, … veo al pie de página el número siguiente, … y disfruto con ello. En el Kindle, esta experiencia no es así.

El pase de página es un simple parpadeo de pantalla… ya está, nada más … ni siquiera cambia el número de página, porque no hay numeración de página … sólo puedes ver el % de libro que has leído o que te queda por leer.

Si quieres ver cual es el número de página en el que estás tienes que preguntárselo apretando un botón para que te muestre esa información. No logré sintonizar con este modo de interactuar … quizá porque mi modo lectura venía “viciado” por mi iPad, … quizá debí escoger el modelo touch. El caso es que la relación no prosperó a partir de ahí, …

En la lectura, opino, lo importante no es el continente sino el contenido… sin embargo…

La despedida fue difícil

Pero los dos sabíamos que era inevitable, … lo dejé allí, abandonado sobre un mostrador de atención al cliente, sólo, … por un puñado de billetes (99 €).

Habrá que esperar a ver los nuevos modelos de Kindle que presenta Amazon el día 6 …

Habrá que esperar a ver el tan rumoreado iPad de 7 pulgadas

Terminé mis vacaciones leyendo en mi versátil iPhone en la playa y no eché en falta el Kindle. Otros bañistas utilizaban a mi alrededor incontables modelos de e-readers, incluso aprecié que mi vecina de toalla leía un libro en una Blackberry con teclado físico.

A pesar de ello, he de confesar que, al salir de la devolución en Worten, dudé… giré la cabeza y volví a mirarlo… tengo la sensación de que más pronto que tarde otro Kindle caerá en mis manos…

Y tú… ¿usas Kindle?

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9 Comentarios

  1. Pues yo tengo ese mismo, el básico, y muy contento que estoy. No me importa apretar un botón para pasar página y que no aparezca por defecto el número de esta pues me parece más práctico saber el porcentaje de lectura. Tampoco me importa que tenga formato propio, suficientemente conocido y extendido como para no tener problema alguno, y en cualquier caso ahí está el programa Calibre. En definitiva, lo que me decidió a comprarlo fue su calidad, la ratio calidad/precio y su extrema ligereza.

  2. Muy buen artículo! Entiendo y comparto todo lo que expones. En mi caso, voy a preferir siempre el iPad por el simple hecho de que un sólo aparatito me permite hacer muchas cosas. Estoy muy a favor del gadget con muchas funciones que me evita tener que llevar varios gadgets especializados que aunque en su particular campo quizás lo hagan mejor, al final es engorroso. Además, como bien apuntas, la experiéncia de usuario de apple es inmejorable. De todas formas, quizás lo más importante es, como siempre, valorar que tipo de necesidad lectora tienes… En mi caso, que no leo muchas horas al día y que leo más en interior que en la intempérie, el iPad me resulta suficientemente cómodo y agradable. Si es verdad que pesa un poco, pero como todo, con un poco de ingenio y un buen punto de apoyo, uno puede mover el mundo… o leer un libro sin cansarse.

    Saludos y buen trabajo!

  3. De momento no tengo iPad, aunque si he leído libros en el iPhone. También tengo un E-Reader, la marca prefiero no decirla por vergüenza :P, y aunque es un modelo de los primeros la tinta electrónica me gusta, salvando las distancias es casi una hoja de papel.
    Hasta que no tenga le iPad no podré comparar de verdad.

  4. y te lo devolvieron sin problemas aun abriend el precinto?yo es q estoy pensand cambiarlo pero crei q no se podria.

    • Hola mar, me lo devolvieron sin ningún problema. Como explico lo compré en Worten y parece que esta cadena tienen ese tipo de política, una vez comprado algo tienes 15 días para devolverlo. Me preguntaron el motivo de la devolución y le explique que no era lo que yo esperaba, me pidieron la tarjeta con la que pagué y me devolvieron el dinero. Si estás dentro de esos 15 días de plazo y lo compraste en Worten no tienes que tener ningún problema.
      Yo ahora que he visto los nuevos modelos estoy pensando en comprarme uno … de los nuevos claro … 🙂

  5. ya lo devolvi.no me pusieron pegas!ni abierto.en otras cadenas si q ponen.y cual tienes pensado coger nuevo?gracias

    • Me alegro mucho :)!
      Si decido comprar un nuevo Kindle me decantaré por el Paperwhite, aunque de momento no está disponible en España. Pero antes de decidirme quiero esperar por si Apple saca el famoso iPad Mini.

  6. Me sentí atrapado por tu historia con el Kindle. Estoy en la misma situación hoy, a pesar que tu experiencia ya fue hace un poco más de 1 año. También tengo un iPad 3 y no me cambio al Kindle porque tengo una aplicación Bíblica llamada logos instalada en el. Me fascina el Kindle porque cansa menos la vista al leer, cosa que el iPad no ofrece. De vuelta me gustó mucho y quedé realmente atrapado e identificado en tu historia.
    Saludos.

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